Bolivia le iniciará un juicio a Luis Almagro Y ¿quién es?

El ministro de Justicia de Bolivia, Iván Lima, anunció este martes que su gobierno decidió llevar a juicio al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, por «incumplimientos» de convenios de la entidad con la nación andina.

«Ha habido un evidente y flagrante incumplimiento sobre las acciones pactadas entre Bolivia y la OEA, por parte de la OEA y Luis Almagro», afirmó Lima. El titular de la cartera de Justicia detalló que el gobierno se encuentra «evaluando los caminos jurídicos», que «probablemente no sean excluyentes y podamos seguir todos simultáneamente», y que pretenden llegar hasta «las instancias que correspondan».

Lima aludió al informe preliminar que la OEA publicó sobre las elecciones de octubre de 2019, que, en última instancia, provocaron una crisis política en Bolivia y la dimisión del expresidente Evo Morales. Según el informe, hubo «irregularidades» en los comicios. A juicio del ministro, el informe no era parte de un convenio suscrito entre el Estado boliviano y el organismo y, «peor aún», el informe final se publicó en diciembre de 2019, fuera de plazo.

Lima adelantó que se emprenderá acciones legales contra Almagro, ante lo que considera como «persistentes acciones de injerencia» en el país y por las declaraciones hechas por Almagro sobre el supuesto fraude electoral de 2019. Así, espera que rinda cuentas por la «gravedad de sus afirmaciones y la irresponsabilidad» que supuso el informe realizado por la organización.

La OEA ha planteado recientemente crear una comisión internacional que investigue los casos de corrupción en Bolivia desde el gobierno de Morales hasta la actualidad, incluyendo el periodo de Jeanine Áñez. Por otra parte, la organización cuestionó el sistema judicial boliviano y afirmó que no existen garantías de un juicio «justo», de «imparcialidad ni debido proceso» contra los ahora antiguos altos cargos del Gobierno.

Un comunicado de la secretaria general de organismo, cargo que ocupa Almagro, este jueves había criticado la detención de Añez aunque sin nombrar a la expresidenta de facto «. La Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos manifiesta que ha tomado debida nota de las preocupaciones expresadas en los comunicados de diversas instancias internacionales y expresa su propia preocupación ante el abuso de mecanismos judiciales que nuevamente se han transformado en instrumentos represivos del partido de gobierno,» arranca el texto.

El comunicado también acusa a la justicia boliviana de favorecer al partido gobernante. «En los últimos meses se ha constatado la cancelación o sobreseimiento de diferentes juicios contra partidarios del MAS, así como amenazas de persecución judicial a políticos opositores al Gobierno. Lamentablemente, esas amenazas se han concretado en muchos casos. En este contexto, es importante recordar que la Carta Democrática Interamericana en su artículo 3 define como elemento esencial de la democracia representativa la separación e independencia de los poderes públicos» lanzó la oficina que ocupa Almagro.

El ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia no tardó en responderle a Almagro. «Una vez más, Luis Almagro se pronunció utilizando el discurso sobre derechos humanos para favorecer a los intereses particulares y políticos que representa; dejando de lado la defensa de las víctimas de gravísimas violaciones de derechos humanos cometidas por el gobierno de facto que abusó de su poder para perseguir, torturar y asesinar a quienes tienen y tenían como enemigos políticos,» se pronunció la cancillería boliviana. «El Sr. Almagro no tiene la autoridad moral ni ética para referirse a Bolivia, después del daño profundo que le hizo al pueblo boliviano con su injerencia colonialista durante el proceso electoral del 2019. Sus acciones costaron vidas humanas y debe rendir cuentas por su comportamiento parcializado y alejado de la objetividad, que ha desprestigiado a tan importante instancia para los países de nuestra América.»

El texto de la secretaría general de la OEA también recibió una dura respuesta de Oscar Laborde, presidente del Observatorio de la Democracia del Parlamento del Mercosur (Parlasur). Laborde acusó a Almagro de actuar con «descaro» y «pretender inmiscuirse desembozadamente en la situación política de Bolivia», tras «haber propiciado un golpe de Estado con masacres, asesinatos, persecución política y proscripciones».

Según Laborde, «a estas alturas resulta claro que Almagro se presenta como el jefe de la oposición política al gobierno de MAS». El parlamentario argentino agregó que las recomendaciones que hizo hoy la OEA no muestran «ningún tipo de conocimiento ni de precisión» sobre el funcionamiento del sistema judicial boliviano.

«Lo que está proponiendo Almagro es el comienzo de una conspiración contra un gobierno democrático (por el que preside Luis Arce), buscando el apoyo de algunos países de la región», afirmó Laborde, quien además es diputado del Parlasur, donde ocupa una de las vicepresidencias.

Y luego alertó sobre Almagro: «Está proponiendo una intervención lisa y llana sobre el Estado Plurinacional de Bolivia, no sólo sobre su poder Judicial».

Evo Morales, por su parte, acusó a Almagro de cometer crímenes de lesa humanidad. «Nunca se pronunció por los 36 asesinatos, los más de 800 heridos, los 1.500 detenidos ilegalmente y el centenar de perseguidos», manifestó en su cuenta de Twitter. «Las declaraciones de Almagro son un nuevo atentado a la democracia: niegan la autoproclamación de Áñez, las masacres, las 1.500 detenciones ilegales, persecuciones y corrupción en pandemia, que es delito de lesa humanidad. No se puede ignorar la lucha del pueblo humilde,» tuiteó.

Fuente: http://www.other-news.info/noticias/2021/03/bolivia-le-iniciara-un-juicio-a-luis-almagro/

Luis Almagro, un controvertido camaleón político al frente de la OEA

No habían transcurrido más de tres semanas desde la muerte de Hugo Chávez. Venezuela estaba a las puertas de unas presidenciales en las que decidía si continuar con el legado bolivariano liderado por Nicolás Maduro o dar un giro a la derecha. Consultado por teleSUR sobre el panorama, Luis Almagro se deshacía en halagos sobre el papel estadista que había ejercido Chávez: “Ahí está la consolidación de un proceso que ha sido plenamente exitoso en su política interna y exitoso en su proyección internacional (..) ese es el camino, ¿no?”. El uruguayo hablaba en su calidad de canciller del Gobierno socilalista de José Pepe Mujica. Desde entonces, han cambiado muchas cosas. Venezuela está sumergida en una crisis humanitaria sin precedentes; Mujica ha roto relaciones con su exministro por la ofensiva que adoptó contra el régimen y Almagro acaba de ser reelegido como secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), convertido en uno de los grandes azotes contra Maduro, un papel protagónico que ha irritado a grandes potencias como México.

Almagro (Cerro Chato, Uruguay, 1963) es un animal político controvertido. Se estrenó en el Partido Nacional, un conglomerado que abarca diferentes movimientos de centro derecha y derecha. Después se hizo militante de la coalición izquierdista Frente Amplio. El Plenario Nacional de este partido decidió por unanimidad expulsarlo en 2018 por haber declarado que no descartaba una posible intervención militar en Venezuela. Cuando Almagro se presentó a la Secretaría general de la OEA por primera vez, lo hizo con el apoyo de Uruguay, entonces gobernado por la izquierda, y contó con el voto de Venezuela. Este viernes volvió a recibir el sufragio de ambos, pero en su país natal ahora lidera la centroderecha y el representante venezolano, Gustavo Tarre, es el embajador designado por Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 países.

El abogado y diplomático de carrera fue embajador de su país en China y ha trabajado en destinos como Alemania e Irán. Para él, la Secretaría general de la OEA es “el mejor cargo del mundo”. Así dijo en una entrevista a EL PAÍS a mediados de 2018, donde también aclaró que no buscaría la reelección. “El único punto de la Carta de la OEA que deberíamos reformar es el de la reelección del secretario general: es un cargo que no puede ser reelecto y es lo que defiendo en la práctica política”, afirmó Almagro, que no le concedió una entrevista a este diario en los últimos meses, algo a lo que accedió su rival, la excanciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa y el embajador peruano Hugo de Zela, quien finalmente optó por salirse de la carrera. Seis meses de aquella afirmación, Almagro anunció que se presentaría nuevamente al puesto para liderar el principal foro gubernamental del hemisferio, impulsado por países como Estados Unidos y Colombia.

Durante su primera administración a cargo de la OEA, Venezuela anunció la retirada de la organización después de que los países miembros aprobaran la convocatoria de una reunión de cancilleres para tratar la crisis que atraviesa el país. Fue el primer país en la historia en salir de forma voluntaria del ente regional. Almagro fue una de las primeras voces contra Maduro y buscar una salida, algo muy valorado por la diáspora. Desde su vereda ha apoyando las iniciativas del Grupo de Lima, conformado por 14 países —entre ellos, las principales potencias de América Latina— para cumplir dicho objetivo. Sin embargo, 11 miembros de esa formación firmaron una carta en la que mostraban su preocupación y rechazo a cualquier intervención militar en el país caribeño, luego de que Almagro dejara la puerta abierta a esa opción durante una conferencia en Colombia.

El papel protagónico de Almagro ha chocado recientemente con una de las grandes potencias diplomáticas de la región, México. La embajadora del país norteamericano ante la OEA, Luz Elena Baños, dedicó las palabras más duras que se recuerdan en el organismo de un diplomático mexicano hacia el secretario general. Baños aseguró que la victoria de Almagro es muestra “del triunfo de la conducción parcial de la OEA, de un secretario general que actúa como otro Estado miembro, y no como un facilitador. Hoy la OEA no celebra nada”, zanjó Baños. Países como Venezuelay Bolivia felicitaron al secretario general que ganó ampliamente con un programa “a favor de la democracia” y “de los derechos humanos”.

El uruguayo logró que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visitara Nicaragua, que denunció graves violaciones de parte del régimen de Daniel Ortega contra los manifestantes, provocando la expulsión de la comisión por parte del líder sandinista. El hito más reciente fue el informe de la auditoría de la OEA que daba cuenta de las “graves irregularidades” en las presidenciales de Bolivia del pasado 20 octubre. Tras conocerse el documento preliminar, las fuerzas militares presionaron al líder boliviano para que abandonase el cargo, y así lo hizo. Solo tres países de la OEA -México, Uruguay y Nicaragua- denunciaron en una sesión del organismo un “grave quebrantamiento del orden constitucional”. Almagro respondió que el único golpe de Estado que ocurrió en Bolivia fue cuando Morales “cometió fraude electoral”.

En los primeros años de Almagro en la OEA sostuvo, al igual que durante su campaña para la elección, que Cuba debía volver al organismo e iba a trabajar por ello. La isla fue expulsada del organismo en 1962, una medida que revocaron los países miembro en 2009, pero que no surtió efecto para que decidiera participar. La Habana llegó a impedirle el ingreso a Almagro cuando quiso ir a recoger un premio de una ONG defensora de los derechos humanos en 2017. Desde entonces, el propósito del uruguayo se ha difuminado. Almagro ha llegado a decir que Cuba es “la peor de las dictaduras” y le achaca ser uno de los pilares que mantiene a Maduro en el poder.

Fuente: https://elpais.com/internacional/2020-03-21/luis-almagro-un-controvertido-camaleon-politico-al-frente-de-la-oea.html?outputType=amp

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