El racismo se liberó de su chaleco de fuerza

 
        
     

El 24 de mayo 2008 los seres humanos con ajayu y/o alma nos quedábamos sin palabras, con rabia insostenible, impotentes, incrédulos frente a los imágenes desde Sucre de originarios humillados hasta el destrozo por “ciudadanos” opuestos a la constituyente y sus defensores. (1)

Casi 12 años después, el 3.1.2020, la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez pone en duda estos hechos reeecomprobados y llama a la atención para no permitir que “los salvajes puedan volver al poder” (2). Con semejantes atrocidades no solamente insulta a la dirección del MAS, sino a la mayoría del pueblo, que votó por este partido en las elecciones del 20 de octubre 2019. La Doña demuestra un odio racial profundo contra los originarios, que son la mayoría en el país que ella “preside”.

Pero lamentablemente no está sola con su desprecio:

Mucha gente “educada” de la Zona Sur, twitteó de “las hordas”, que estaban bajando los cerros en la noche del 12.11., refiriéndose a “los salvajes” de la Sra. Añez.

Ni hablar del “cowboy” Camacho, quien disfrutó de la quema de wiphalas, sin saber lo que significan para los pueblos indígenas del Gran Tawantinsuyu, como se puede escuchar y ver en una entrevista que dio el “candidato” tartamudeando a CNN.

También el famoso cazamasistas Murillo provoca rechazo total, pues, usa las mismas aseveraciones de la Añez: “Usted salvaje debe pagar crímenes, con cárcel, acompañado de ministros que apoyaron salvajismo de convertir a Bolivia en Vietman” (3). De todas maneras no es un agente 007, sino un obsesionado para “descubrir” cualquier opinión o acción contra su pensar/actuar. Ya teníamos un sapo (Carlos Romero), ¡tampoco queremos a un Murillo!

O el “Delegado Presidencial” Tuto Quiroga, quien se descalificó con su mensaje al Presidente de los mejicanos (4), manifiesta en su demisión a este cargo (5) su admiración a la Sra. Añez.

Es impresionante, que los “demócratas”, que tanto han luchado contra el gobierno del MAS -y con razón (21F)- ahora se quedan callados frente al racismo abierto y muchas otras cosas, que hay que comentar en otro artículo.

Bolivia, con sus fronteras marcadas por los invasores y con sus riquezas naturales exorbitantes, es y será objeto de intereses capitalistas.

¡Hermanas, hermanos! Es un desafío tremendo, pero no podemos permitir, que nos den la vuelta hacia atrás. Hemos gastado muuucha sangre, muuucho dolor. ¡No volveremos a ser sus ovejitas de cara negra!

Notas:

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