¿PORQUÉ LA PELEA POR ADEPCOCA?

Un negocio millonario se oculta bajo el manto de Adepcoca.
«Sólo los que pagan tienen derechos dentro de Adepcoca. Estos pagos son manejados como un secreto de Estado, ya que sólo los dirigentes saben su destino y cuánto se recauda en el día o mensualmente”.
La cadena de pagos comienza en las más de 100 comunidades cocaleras que hay en Yungas y finaliza en el estibador, que cobra diversos montos de dinero para subir las bolsas de coca a los taxis, minibuses o camionetas para su traslado a los mercados en varias regiones del país.
La travesía de Ramiro (nombre ficticio) para sacar los taques de coca desde los Yungas inicia con la obtención de la hoja de ruta que entrega el dirigente comunal, quien es representante de Adepcoca.
Ya en la urbe paceña, paga entre Bs 2 y Bs 5 por cada taque en la región de La Rinconada. Si no cuenta con este documento, todo el producto que pretende llevar se considera ilegal y es decomisado en el punto de control.
Cada taque tiene 50 libras y su precio en el mercado paceño de la coca está entre Bs 2.100 y Bs 2.800, aunque muchas veces el precio se incrementa si es que hay problemas para su traslado, por ejemplo, bloqueos o derrumbes.
Ya en la sede de gobierno, Ramiro puede almacenar sus taques en los galpones de la central a la que pertenece. Luego realiza otro pago al galponero que verifica en una balanza el peso de la cantidad de coca trasladada.
“Es como un sueldo que todos los productores le pagamos al galponero por el pesaje y para que cuide las bolsas”, relata.
A diario se comercializa un promedio de 1.500 taques en la sede de Villa Fátima, La Paz, lo que genera un movimiento económico aproximado de Bs 3.150.000.
Dependiendo de la calidad de la coca que cosechó Ramiro, de su habilidad para la transacción y de las amistades que tiene, retornará a su comunidad con, al menos, Bs 30.000 para mantener a su familia. Luego de tres meses retornará con otra cantidad similar del producto milenario.

EL FLUJO DEL DINERO
Ya en las instalaciones del edificio de Adepcoca, que pertenece a los socios de las tres provincias (Sud Yungas, Nor yungas y Caranavi), el circulante de dinero se puede comparar con una minibolsa de valores, porque hay cientos de compradores y vendedores que tratan de ganar la mayor cantidad de dinero posible.
“Sólo por la compra y venta de coca, Adepcoca gana al menos Bs 350.000 cada tres meses, que es el tiempo en el que la coca llega a La Paz”, manifestó Rosemary Alarcón, ejecutiva del Consejo de Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay).
Los comerciantes minoristas en el interior del mercado suman alrededor de 7.000 y todos los días hacen un pago de Bs 30, en tanto que los detallistas son más de 6.000 y pagan Bs 20 a diario.
La presidenta de Adepcoca, Elena Flores (reconocida legalmente por un fallo judicial de la Sala Constitucional IV de La Paz), reveló que los minoristas también pagan Bs 50 para salir del mercado de la coca. También mencionó que un socio para entrar a este negocio cancela hasta Bs 20.000.
“Todos los meses se tiene una ganancia aproximada de Bs 1 millón para los dirigentes de Adepcoca y los socios exigimos que nos informen con absoluta transparencia dónde van a parar (esos recursos)”, dijo.
Flores recordó que en la gestión de Franclin Gutiérrez se politizó la institución cocalera y que el exdirigente utilizó todo el dinero recaudado para solventar su campaña política en las recientes elecciones a la Gobernación de La Paz; sin embargo perdió. Ahora respalda a Armin Lluta, quien habría sido elegido por un sector de los cocaleros.
“Hay muchos cobros, la mayoría ilegales, es por eso que esa gente se niega a dejar los predios de Adepcoca. Son millones los que se generan y nadie sabe dónde van a parar, aunque sospechamos que es para bb engordar los bolsillos de los dirigentes, por ello pedimos auditorías”, agregó.

UN NEGOCIO MUY LUCRATIVO

El negocio de la coca es altamentente rentable para los hábiles comerciantes, pero sobre todo para los dirigentes de Adepcoca, porque a diario reciben grandes cantidades de dinero de personas que utilizan esos ambientes, incluso los alrededores, para trabajar y obtener algún beneficio.
“Es por ello que hay constantes peleas en la dirigencia. Todos se quieren hacer cargo de Adepcoca porque es una mina de oro donde fluye mucho dinero, pero poco es destinado para el beneficio de los socios productores”, relató Álvaro, cocalero de base.
Se calcula que son alrededor de 40.000 los productores de coca en los Yungas y todos realizan diversos pagos, al margen de otras personas. En la ciudad de La Paz también se hacen varias cancelaciones en la sede cocalera y sus alrededores.


QUIOSCOS Y TAXIS
En inmediaciones de Adepcoca hay varios quioscos en los que se venden desayunos, almuerzos, cenas, sándwiches y refrescos. Los propietarios o administradores de estos servicios deben cancelar un alquiler mensual que alcanza a Bs 3.000.
“Si el vendedor incumple un pago, es desalojado sin reclamos porque hay otros comerciantes que están atentos para ocupar esos ambientes”, manifestó Álvaro.
Estos ingresos adicionales no figuran en los registros de Adepcoca ni se informan en la rendición de cuentas anual.
Sólo un sindicato de taxis tiene autorización para parquear en las afueras de Adepcoca y trasladar las bolsas. Al igual que los comerciantes de los quioscos, los dirigentes de los transportistas deben hacer un pago mensual con las cuotas que les piden a los choferes.
“Se trata de un contrato de exclusividad y si otro vehículo se parquea afuera es retirado de inmediato por el personal de seguridad del establecimiento. Si otros taxis o radiotaxis llegan para prestar servicios a ese lugar pueden sufrir la rotura de parabrisas o el pinchado de llantas. Sólo los que pagan pueden estacionarse afuera. Estos pagos son manejados como un secreto de Estado, ya que pocos saben”, dijo.


LAS BOLSAS CON COCA
Los aparapitas o cargadores también hacen pagos mínimos, entre Bs 3 y Bs 5 al día, para poder trasladar las bolsas con coca a los depósitos o a los vehículos que esperan afuera.
“No estamos de acuerdo con el pago, pero es lo que los dirigentes han establecido. Dicen que con ese dinero se cancela el uso del agua, electricidad y otros servicios. Es poco lo que ganamos al día y de paso debemos cancelarles”, señaló uno de los estibadores.
Pese a que la mayoría de los cocaleros son socios, deben pagar por el uso de los baños, al igual que el resto de las personas que visitan a diario Adepcoca y por otros ambientes que usan para descansar o alimentarse.


OTROS PAGOS
“No hay una rendición de cuentas del fuerte circulante en Adepcoca porque ahí todo es plata. Por ejemplo, en el interior hay un gremio de revendedores que compra la coca de los productores al precio mínimo. Cada uno adquiere aproximadamente 20 taques (cada uno con 50 libras de coca) para llevar al interior y también pagan un monto a Adepcoca. El productor, por vender rápido, cobra lo que le ofrecen y debe entregar un porcentaje a los dirigentes. Nadie se salva de pagar y sólo unos cuantos saben dónde llega ese dinero todos los días”, señaló Álvaro.


Fuente: Periódico Bolivia – Artículo de hace 1año pero que no pierde vigencia.

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