¡Qué la Pachamama nos salve de estos autonombrados “Santos”!

No paran los escándalos; a continuación un punteo parcial de lo poco que salió a la luz pública.

Corrupción: Entel (los sueldazos y cuentas de hoteles del escapado Elio Montes); YPFB (seguro, compra de diésel a precio exorbitante, comidita de lujo para sus empleados); FFAA (compras descontroladas de “insumos” como balines, gases lacrimógenos…); policías ganándose su “yapita” cobrando a “maleantes”, que nos amenazan con corona virus no portando permisos.

Nepotismo: hermana de Murillo como cónsul en Miami; la hija y otros familiares de la Doña en puestos del gobierno; aviones de la FAB para llevar amigas y amigos al cumpleaños de la hija; un narcotraficante buscado por la DEA como director en un ministerio…

Destrucción de empresas estatales; rompimiento de relaciones internacionales; anulación del contrato de litio; devolución de tierras estatales a privados; persecución total contra personas con opinión diferente; la prensa callada…

Muchos gobiernos del mundo son incapaces de enfrentar al corona, sea por pobreza económica o sea por pobreza mental. Estos autonombrados en Bolivia no solamente reflejan estos dos problemas, sino que se aprovechan de la pandemia para ganar tiempo a) para destruir lo bueno que dejó el MAS y b) para quedarse en el poder, postergando las elecciones al día X y ver cómo y hasta dónde se puede oprimir al pueblo con cuarentena con encapsulamientos o cordones sanitarios.

Y ahora un decreto que viabiliza el uso de transgénicos en el país. Violan sin asco la constitución y –si lo realizan- dejan una herencia a nuestros hijos que es irreversible. Ya durante el gobierno del MAS muchas organizaciones sociales se opusieron al permiso para usar transgénicos para producir soya. Entonces se lo justificó con la producción de “bio”-diésel. Un grave error.

Pero los autonombrados aumentan este error, pues ahora incluyen también semillas de trigo, maíz y caña de azúcar, destinadas a la alimentación humana. Es decir, tú y yo y nuestros hijos comeremos productos que producen dolor de estómago, infertilidad o bajo peso al nacer, problemas de riñones y alergias. Estos son resultados científicos que se están divulgando en todo el mundo.

Y ¿la pachamama?

Los transgénicos invaden toda nuestra naturaleza. Dado que son más resistentes, terminan eliminando nuestras especies naturales. Cuando se produce esta contaminación entre especies (por tierra y agua) ya no hay vuelta atrás.

Además de que con los transgénicos vienen los agrotóxicos, venenos creados en laboratorios para que afecten a toda la flora menos al cultivo intensivo transgénico y afectando a los trabajadores agrícolas que fumigan esa plantación. Y los vientos irán esparciendo el veneno a cultivos vecinos y afectarán también a la gente que vive cerca, causando cáncer y otras enfermedades letales.

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