¡VIVA LA RESISTENCIA INDÍGENA DE HONDURAS Y AMÉRICA! o Lempira invisible

Este pasado 20 de julio fue el día del héroe de la Resistencia Indígena hondureña, de Lempira, que siendo Lenca luchó ardua y valientemente contra los invasores españoles.

De Lempira lo que más se dice es que es un invento, que es falso, que en realidad se llamaba de otra forma, que es una foto creada por los gobiernos dictatoriales que pusieron a un pobre muchacho de modelo y crearon una moneda. O sea se habla de muchas cosas pero no se habla realmente de Lempira y su lucha.

Esto obedece a muchas cosas. La primera es esa visión clasista que tenemos de la vida. Morazán y Valle son héroes por qué hay pinturas de ellos y sus esposas, hay bustos y pinturas de los demás héroes. Pero cuándo se ha visto que a los pobres se les hace pinturas. O retratos. Los más pobres siempre han sido en este país manchitas diminutas y borrosas que caminan para arriba o para abajo en los lindos paisajes.

Otra diferencia entre héroes, además de dos siglos, es que de todos (menos uno) existen registros eclesiásticos y civiles de dónde estudiaron, cuándo los bautizaron, con quién se casaron, dónde murieron y donde están enterrados. En otras palabras por qué acá hay historia desde la conquista, desde la invasión, desde la cultura de la muerte y desde el exterminio. ¿Por qué no hay registros del mundo previo a la masacre? La respuesta es simple: porque todo fue saqueado, destruido, negado y distorsionado.

Y finalmente es por que no importa. Porque a los que dirigen el país, los medios de comunicación, las iglesias, los clubes y demás nunca les ha importado la vida e historia indígena de Honduras. A Lempira lo engañaron fácil por que los indios son tontos. A Lempira lo vencieron fácil por que los indios son débiles. De Lempira lo que sabemos es que este día se elije la India bonita y se pone en entredicho su legado.

Cuándo decimos estás declaraciones, tantas veces repetidas en este país, creemos que estamos menospreciando al héroe o a la población indígena, sin darnos cuenta que estamos escupiendónos en un espejo, denigrandónos, atacando lo más importante que somos y abrazando un imaginario que nos hizo a la medida el poder que siempre nos ha oprimido.

Más que el primero de mayo, este debe ser nuestro más grande día de lucha. Por qué en este país quienes siguen luchando y quiénes más empobrecidos están son las poblaciones indígenas.

Aunque nos haya cruzado el mestizaje, el brutal choque del mundo blanco y el mundo indígena en Honduras sigue intacto. Los invasores hoy se llaman transnacionales y la lucha contra la conquista hoy la llamamos «por el territorio» pero es lo mismo por lo que se levantó en batalla aquel que hoy volvimos ridículizado mito y depreciado papel moneda.

Si estuviera acá estaría luchando con nosotros y nosotras, si estuvieramos allá lo acompañariamos.

No volvamos invisibles a los compañeros y compañeras, hermanos y hermanas, abuelas y abuelos que lucharon. Abracemónos a lo largo de los siglos, no permitamos que su vida sea borrada y no permitamos que nos borren a nosotros y a nosotras. Está guerra que empezó hace 500 años, sigue. Y es nuestro deber vencer.

Fuente: Gerardo Torres Zelaya en: Resumen Latinoamericano

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